Elaboración del Programa Anual de Auditorías
Debido al enorme volumen de transacciones, operaciones y gastos contenidos en la Cuenta Pública, es necesario definir, a través de criterios objetivos, cuáles serán los sectores que se someterán a revisión.
Los objetos principales de nuestra atención son los montos presupuestales de mayor impacto y aquellos de significación estratégica. En segundo término, expandimos al máximo nuestra óptica, para que la revisión en su conjunto ofrezca la radiografía más completa que podamos lograr de la gestión pública en el año fiscal bajo revisión.
El Programa Anual de Auditorías parte de una fase de planeación genérica, que comprende un análisis macroeconómico, presupuestal, financiero y programático. Este análisis permite identificar los sectores, ramos, funciones y programas que sean de naturaleza estratégica y que se consideren de cumplimiento prioritario.
Entre los principales insumos que son considerados por la ASF en la fase de programación se encuentran el Plan Nacional de Desarrollo, los Programas Regionales, Especiales, Sectoriales e Institucionales, los Programas Operativos Anuales, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de la Federación, así como los resultados que se derivan de la ejecución de estos dos últimos instrumentos.
Mención especial merecen las peticiones de revisión provenientes de las Cámaras de Diputados y de Senadores, así como los señalamientos de problemas e irregularidades expresados por la opinión pública.
Con la ponderación de estos insumos la ASF desarrolla una planeación específica que tiene como propósito identificar los entes públicos que ejecutaron los programas definidos como prioritarios y/o estratégicos, los cuales resulta pertinente auditar en virtud de los logros alcanzados en su gestión y de otros factores relevantes. Paralelamente, se lleva a cabo la ponderación de las áreas, actividades, proyectos y rubros de ingreso y gasto más significativos, que serán objeto de fiscalización.
En virtud de su autonomía técnica, la ASF tiene la facultad de determinar su Programa Anual de Auditorías de manera totalmente independiente, para salvaguardar su imparcialidad, y evitar cualquier sesgo de carácter político o partidista, lo que constituye la base de la confiabilidad de sus hallazgos.





